Saber el lugar que ocupa un paciente, en tiempo real, en las listas de espera sanitarias para ir al especialista, hacer una prueba diagnóstica u operarse, es un derecho básico para evitar tratos de favor, es decir, que se cuelen amigos, conocidos y familiares, y para dificultar manipulaciones injustificadas de las listas. Os comparto estas reflexiones publicadas en el Blog de la Fundación Hay Derecho.